La Verdad

viernes, 26 de septiembre de 2008

Bush, el Congreso y los candidatos intentan salvar el plan de rescate financiero


WASHINGTON.- El presidente de EEUU, George W. Bush, los candidatos presidenciales y los líderes del Congreso mantienen hoy una intensa ronda de contactos para tratar de salvar el plan de rescate financiero rechazado por la Cámara de Representantes.

Con el gesto solemne, Bush compareció hoy ante las cámaras por segundo día consecutivo para asegurar a los "ciudadanos en todo el mundo" que la derrota del plan de rescate "no es el final del proceso legislativo".

Sin embargo, sí instó al Congreso a alcanzar un acuerdo porque "estamos en un momento crítico para nuestra economía" que requiere una actuación "urgente" porque "si no actuamos ahora, la situación empeorará día a día".

El fracaso del proyecto de ley provocó el desplome de los mercados internacionales. El índice Dow Jones de la Bolsa de Nueva York registró ayer su peor caída por puntos de la historia, aunque hoy se recuperó levemente.

El proyecto de ley está valorado en 700.000 millones de dólares (497.000 millones de euros), una cantidad que ha asustado a muchos contribuyentes, pero el presidente declaró que esa cantidad queda pequeña frente al billón de dólares (700.000 millones de euros) que se perdió ayer en Bolsa.

Bush dialogó hoy con los dos candidatos presidenciales, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, y ambos aspirantes se mostraron de acuerdo en que "hay que atajar este asunto fundamental".

Por su parte, los líderes del Congreso continúan sus contactos para tratar de persuadir a los legisladores de encontrar una solución.

En un discurso ante el Senado, el líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, afirmó que es necesario "dejar a un lado los reproches y avanzar en lo que es necesario para nuestro país", mientras que el líder de la minoría republicana, Mitch McConnell, aseguró que "resolveremos el asunto esta misma semana".

Las partes se juegan mucho, y lo saben. Del plan de rescate depende la salud del sistema financiero, pero también el prestigio de cada parte implicada en las negociaciones.

Bush, que pensó que su legado estaría dominado por la guerra en Irak, ha visto cómo la economía le estalla en las manos a cuatro meses antes de dejar la Presidencia.

El mandatario, que llegó a la Casa Blanca como el primer presidente con un título de "máster" en economía, se encuentra lastrado en su capacidad de influencia por su escasa popularidad (apenas un tercio de los votantes aprueban su gestión) y el poco tiempo que le queda en el poder.

Lograr que se resuelva la crisis le permitiría recuperar algo de prestigio y salvar su legado.

Los candidatos, por su parte, se juegan la elección presidencial. Ambos han multiplicado sus declaraciones sobre la crisis para tratar de convencer a los votantes de que son la persona idónea para abordar el problema.

McCain, en Iowa, instó hoy al Departamento del Tesoro a intervenir tan "creativamente" como sea necesario para limitar los daños al sistema financiero y aseguró que el Congreso tendrá que tomar medidas aunque sean impopulares por el bien del país.

"La inactividad no es una opción", sostuvo el candidato republicano.

Por su parte, Obama, que ha visto cómo la crisis le ha dado una pequeña ventaja en las encuestas, también indicó que "ante la tormenta que se avecina en nuestros mercados financieros, la falta de acción puede resultar catastrófica para nuestra economía y nuestras familias".

El candidato demócrata instó al Congreso a no comenzar de nuevo las negociaciones desde el principio con un nuevo proyecto de ley.

El Congreso también se juega mucho en esta crisis. Toda la Cámara de Representantes se somete a la reelección el 4 de noviembre, algo que pesó mucho en la decisión de los dos tercios de republicanos y un tercio de demócratas que se opusieron al plan de rescate.

Las encuestas indican que la mayoría de los votantes se opone a un plan que, desde su punto de vista, obliga a los contribuyentes a desembolsar miles de dólares por persona para 'recompensar' los excesos cometidos por Wall Street.

Tanto McConnell como Reid han estado hoy en constante contacto telefónico, con la Casa Blanca, los candidatos y otros representantes del Congreso. Hoy no habrá votación en el Capitolio debido al Año Nuevo judío, pero se sopesa la posibilidad de que la medida vuelva a someterse a votación este jueves en la Cámara.

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