La Verdad

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Tsumani causa más de un centenar de muertos en las islas SamoaOcurrió luego de un fuerte terremoto


Un fuerte terremoto en la región del Pacífico desató un tsunami que arrasó aldeas costeras de las islas Samoa, en las que más de un centenar de personas murieron y decenas se encuentran desaparecidas.

El seísmo, que según el Servicio Geológico de Estados Unidos fue de 7,9 grados de magnitud en la escala abierta de Richter y de hasta 8,3 grados de acuerdo a otras agencias, originó olas que alcanzaron los seis metros de altura cuando rompieron sobre las costas de la Samoa estadounidense, y otras islas de Samoa Occidental.

Al inicio de las tareas de rescate, el Centro para la Gestión de Desastres de Samoa Occidental, Estado independiente con unos 200.000 habitantes, estimó en un centenar la cifra de víctimas mortales causadas por el seísmo y el posterior tsunami, que golpeó con mayor fuerza la isla de Upolu, en la que está ubicada la capital, Apia.

El subdirector del centro, Ausegalia Mulipola, señaló a la cadena australiana ABC, que la mayor parte de las aldeas costeras del sur de Upolu, donde también se levantaban complejos hoteleros, quedaron destruidas por la fuerza del tsunami, y que una avería en las telecomunicaciones impedía conocer el alcance exacto del desastre.

"Fue todo muy rápido. La aldea por completo ha desaparecido", dijo a Radio Nueva Zelanda, Graeme Ansell, un turista neozelandés que se encontraba en ese momento en un hotel de la aldea de Sau Sau y que, como otros muchos, buscó refugió en una zona alta.

En las carreteras de Upolu, de 75 kilómetros de longitud y con una extensión de 1.125 kilómetros cuadrados, lo que la convierte en la segunda mayor isla de Samoa Occidental después de la de Savaii, se formaron atascos de vehículos con personas que intentaban llegar a Apia, también destino de locales y turistas que pretendían alcanzar a pie la capital para pedir ayuda.

En la localidad de Lalomanu, de Upolu, los servicios de rescate encontraron durante las primeras horas de trabajos más de una veintena de cadáveres, la mayoría de ellos a orillas del mar.

De acuerdo a informaciones recogidas en Apia por la Policía, también aldeas de la pequeña isla vecina de Monono, fueron arrasadas por el tsunami que sumergió extensas áreas de lo que antes era tierra firme.

Han muerto muchas personas, también niños, la gente se levantaba de la cama cuando ocurrió", dijo Sione Taimagala a una radio samoana.

Según dijeron residentes en Apia a Radio Nueva Zelanda, tras el terremoto que sacudió la isla durante cerca de tres minutos, gran parte de la población abandonó sus casas para refugiarse en lugares altos de la ciudad, aunque de forma ordenada con la coordinación de la policía.

Tras el desastre, el gobierno de Samoa solicitó formalmente a Australia, Nueva Zelanda y Francia ayuda humanitaria urgente, especialmente plantas purificadoras de agua, medicinas, y tiendas de campaña, mientras que la Unión Europea (UE), por su parte, ofreció al Estado insular asistencia humanitaria inmediata por valor de 150.000 euros.

Varios cientos de heridos recibieron cuidados en los hospitales de Apia y en centros de emergencia de la ciudad.

En un comunicado emitido en Washington, Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA), indicó que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha declarado zona catastrófica el territorio estadounidense de Samoa, donde al menos murieron 24 personas más de medio centenar resultaron heridas, según la Policía.

El gobernador en funciones de la Samoa que es territorio de EEUU, Faoa Sumia, declaró el estado de emergencia y en declaraciones a la emisora de radio KSBS, describió como "inmensos y grandiosos" los daños causados por el seísmo y el tsunami "a nivel individual, público y en edificios comerciales" de la capital, Pago Pago, así como en las localidades de Poloa, Asili, y Leone, al sur de la isla.

El Servicio Geológico de Estados Unidos, que vigila la actividad sísmica mundial, indicó que el terremoto se produjo a las 06.48 hora local (17.48 GMT, del martes), a una profundidad de 18 kilómetros bajo el lecho marino, a 204 kilómetros al sur de Apia, y a 224 kilómetros al suroeste de Pago Pago.

Tras el seísmo, el Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico, emitió una alerta dirigida en particular a Samoa, Nueva Zelanda, las islas Fiyi, la Polinesia francesa y Tonga.

Posteriormente se emitieron varias alertas de tsunami para las islas Cook, Tokelau, Niue, Marshall, Salomón, Kermadec, Jarvis, Palmyra, Howland-Baker, Vanuatu y Nauru, así como similares avisos para Nueva Caledonia, Papúa Nueva Guinea, Australia y prácticamente la totalidad de las islas del Pacífico.

El centro del Pacífico levantó alerta de tsunami unas cuatro horas después de dar la alarma.

En el Estado insular de Tonga, y según fuentes oficiales citadas por Radio Nueva Zelanda, al menos una decena de personas perdieron la vida a causa del tsunami que golpeó la costa norte con olas de unos cuatro metros de altura.

El primer ministro en funciones de Nueva Zelanda, Bill English, dijo a la prensa, que había recibido información oficial de Tonga de que un número indeterminado de residentes en las pequeñas islas del archipiélago de Niuas, habían sido engullidas por el tsunami.

"Hay un número considerable de personas que fueron arrastras hacia el mar y están desaparecida", señaló English.

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